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Wednesday, November 27, 2013

Entrevista a Peter Joseph, autor de Falsos Dioses



Hoy os traigo una entrevista a un autor cuya novela nos ha sorprendido muy gratamente a quienes disfrutamos con su lectura: Peter Joseph, autor de Falsos Dioses, pues nadie diría que fuese su primer novela publicada por la calidad de cómo nos relata la historia que nos encontramos entre sus páginas. 

Peter Joseph (Palma de Mallorca, 1978) Ha sido mecánico de bicicletas, mensajero y profesional del sector del Turismo durante 15 años. Amante de la Historia y completamente autodidacta, abandonó rápidamente sus estudios de Historia para dedicarse a su verdadera pasión: escribir historias.

Publicó sus dos primeros relatos en sendos recopilatorios de cuentos de la editorial Grafein, aunque su objetivo siempre fue la novela. Un largo proceso de aprendizaje y documentación le llevaría entonces a escribir «Falsos Dioses».

Ávido lector de novelas de género y ensayos, actualmente ha empezado su segunda novela y vive en su modesto apartamento con la mujer de su vida.


  

1.- En primer lugar, te felicito por tu primera novela publicada porque me ha sorprendido muy gratamente y está teniendo muy buena acogida entre los lectores. 

Peter Joseph.-Gracias. Cuando uno escribe una novela, sobre todo si es la primera, hay una mezcla de temor y ansiedad por conocer la opinión de los demás. Es una gran alegría saber que la gente se ha divertido leyéndola, y más aún cuando dicen que han aprendido cosas nuevas.  

2.- Tus primeros escarceos con la escritura fueron un par de relatos publicados en sendos recopilatorios. ¿Tenías claro ya que lo tuyo era la escritura?

P.J.- Desde muy pequeño me sentí atraído por la lectura y la escritura. Escribí mi primer cuento con 8 o 9 años tecleando en una vieja Olivetti de mis hermanas, me encantaba el ruido que hacían las letras al imprimirse en el papel. En mi caso la escritura ha sido como una compañera con la que he convivido durante largas temporadas, y a la que he abandonado otras por falta de tiempo o motivación. Ahora, después de años de trabajo y con la primera novela terminada y publicada, sé que nunca más volverá a marcharse.
 
3.- Cuando finalicé la lectura de Falsos Dioses no me dio la impresión de que fuese publicada por un escritor novel. Detrás de esta historia se ve que hay un trabajo realizado con mimo.

P.J.- Siempre he pensado que no escogí la novela ideal para debutar, por eso tardé más de 3 años en terminarla. Al escritor novel normalmente le recomiendan empezar con tramas más o menos simples para adquirir confianza y destreza y no venirse abajo con los problemas que pueden surgir en tramas más complejas. Aunque es una novela fácil de leer, Falsos Dioses tiene 5 o 6 personajes con sus respectivos puntos de vista y subtramas entrecruzadas, además de abundante documentación sobre la época, pero era una historia que me fascinaba y tenía la necesidad de contarla. Como quería estar seguro de que la novela tenía calidad para ser publicada, antes de hacer nada la envié a un lector editorial. El informe resultó muy favorable, salvo un par de puntos que me recomendaban revisar y que por suerte apenas afectaban al argumento. 

4.- Me imagino que te llevaría mucho trabajo encontrar documentación sobre esta temática, sin duda muy desconocida por muchos, ya que todos asimilamos la barbarie nazi con lo que ellos llamaban la Solución Final. 

P.J.- Como buen aficionado al contexto de la Segunda Guerra Mundial ya había leído mucho sobre el tema antes de plantearme escribir la novela. Luego internet me facilitó las cosas. La clave es saber qué y dónde buscar, y también comprender algo de inglés porque muchas veces la mejor información está en ese idioma. Para la documentación específica me basé sobre todo en ensayos que encontré en amazon Norteamérica, y también en algunas webs que tenían mapas, diarios y fotografías de la época. Todo el mundo sabe que los nazis asesinaron a 6 millones de judíos aproximadamente, pero es menos conocido quiénes fueron las primeras víctimas en masa y por qué sus muertes sirvieron como ensayo general para la Solución Final. 

5.-  Esa labor de documentación está repartida entre la narración y los diálogos, cosa que es de agradecer,  para que así la lectura no se haga tan espesa por la proliferación de datos que en ocasiones se encuentra uno en este tipo de novelas.

P.J.- Si algo tenía claro era que la novela debía entretener e intrigar por encima de todo. Cuando alguien quiere extensos párrafos de información detallada, estadísticas y datos técnicos, se compra un ensayo. Lo más difícil fue resumir a lo esencial la gran cantidad de documentación que había reunido, e introducirla de manera que el lector la aprendiera como parte de la acción, casi sin darse cuenta.   

6.-  De las fases que lleva consigo el proceso de escritura de una novela ¿en cuál te sientes más cómodo?

P.J.- Creo que lo que más me gusta es la planificación. Soy de esos escritores que no pueden vivir sin tener un esquema claro y una visión general de todo lo que va a suceder en cada capítulo de la novela. Pero eso no debe confundirse con rigidez. Mientras estás escribiendo se te pueden ocurrir situaciones nuevas, puedes añadir capítulos, quitar otros o incluso fusionarlos para hacerlos más interesantes. 

7.- Se suele decir que uno o alguno de los personajes tienen algo del autor. ¿En esta novela ocurre lo mismo o es una excepción?

P.J.-Puede que inconscientemente haya plasmado algo de mí en algún personaje, pero ellos son muchísimo más interesantes que yo. En Falsos Dioses tenemos personajes muy diferentes, por ejemplo Lucie, una adolescente que vive en la campiña francesa en medio de la guerra, así que intenté imaginar qué miedos y sueños tendría, cómo pensaría y reaccionaria una chica de su edad ante las situaciones en las que se encuentra. 

8.- Veo que eres un gran lector de novela histórica, aunque también te sumerges en los ensayos.

P.J.- Leer ensayo despeja la mente de tanta novela, y también da vocabulario, ideas y conocimientos que luego puedes aprovechar. No creo que haya ningún escritor de novelas que no lea ensayos de vez en cuando. 

9.- ¿Cuáles son tus escritores de cabecera?. ¿Te gusta leer algún género literario determinado o frecuentas lecturas de distintos géneros?.

P.J.- De niño y adolescente me gustaban los libros de fantasía, terror y ciencia ficción, pero a medida que crecí me interesaron más los thrillers, ya sean históricos o políticos, y también novela negra. Entre otros autores destacaría a Lovecraft y Poe en terror, y Frederick Forsyth, Robert Harris, Thomas Harris, Jack Higgins y Ken Follet en el género de thriller.  

10.- Una vez ya finalizado el manuscrito viene ahora la parte más difícil: la publicación. En este caso, creo que un escritor novel lo tiene bastante complicado.

P.J.- Muy complicado. Hoy en día se valora más el nombre del autor que la propia historia. Se va a lo seguro, al libro que va a venderse por la inercia de un éxito anterior del mismo autor, aunque luego las críticas sean feroces. Es triste, pero también se da prioridad a los cotilleos (o memorias) de personajes de la farándula escritos por negros, que a una novela de calidad escrita por un desconocido. Aunque por suerte de vez en cuando algún autor novel sí consigue publicar con una buena editorial por sus propios méritos, y eso nos sirve de ejemplo a los demás.   

11.- En último caso, el último recurso que queda es el publicar en los distintos portales digitales que están irrumpiendo con fuerza en el mercado editorial. Aunque esto lleva consigo una gran labor de promoción por parte del autor. 

P.J.-Creo que los portales digitales son cada vez menos utilizados como último recurso. Hay autores independientes que simplemente publican ebooks y jamás han enviado sus libros a una editorial. Yo por ejemplo publiqué Falsos Dioses en Amazon aún antes de haberlo enviado a ninguna editorial o agente, porque sabía que la espera sería muy larga y no estaba dispuesto a que pasaran meses o años hasta que alguien se decidiera a responderme. Tenía la novela revisada, corregida profesionalmente, y necesitaba saber la opinión de los lectores y darme a conocer. A partir de ahí se inicia un camino que puede o no terminar en la publicación con una editorial tradicional, pero al menos uno no pierde el tiempo esperando (muchas veces para nada). 

Respecto a la promoción es evidente que pierdes bastante tiempo y también el “prestigio” (a veces real, a veces inoculado como un veneno a los lectores), que te da publicar con una editorial. Para vender ebooks no hace falta ninguna editorial, incluso con mucho trabajo y paciencia puedes llegar a miles de lectores, pero para alguien que aspira a vender libros físicos (el libro como objeto es mi debilidad), además del “prestigio” la mayor desventaja es la falta de distribución. Por ejemplo, Falsos Dioses está a la venta en varias librerías de Palma porque yo mismo he dejado ejemplares allí, y también en mi web enviándolo firmado al comprador y sin gastos de envío, pero la mayoría de la gente, sobre todo en España, todavía recela de internet, no sabe lo que es un ereader o no le gusta, y por eso adquiere los libros en grandes almacenes, quioscos de aeropuerto, librerías tradicionales... Los distribuidores solo trabajan con editoriales (algunas veces incluso son propiedad de ellas mismas) y si el libro no está disponible en los establecimientos de toda España apenas tiene visibilidad y por lo tanto pierde muchísimo público. Últimamente está de moda el debate sobre si es mejor ser escritor independiente o publicar con una editorial, pero ambas cosas tienen sus ventajas e inconvenientes, y cada uno es libre de escoger su camino.

12.- ¿Hay algún nuevo proyecto a la vista en el que estés trabajando?

P.J.- Sí, tengo construidos los argumentos de 2 novelas y estoy trabajando en una de ellas. 

13.- Muchas gracias por concederme esta entrevista y espero y deseo que el éxito te sonría con tu siguiente publicación porque Falsos Dioses así lo indica. Quédense con este título y con el nombre de su autor.

Gracias a vosotros. Sin vuestros blogs sería todavía más difícil que la gente supiera que existimos.   















Monday, November 4, 2013




Hoy vamos a conocer un poco más al autor de la novela histórica La predicción del astrólogo, Teo Palacios. Una novela que nos está sorprendiendo gratamente a quienes la hemos leído y disfrutado de la historia que nos relata sobre el último rey de Sevilla, Al-Mutamid. 

Teo Palacios nació en Dos Hermanas, Sevilla, en 1970. A lo largo de su vida ha compaginado su labor profesional como directivo de distintas empresas con su pasión por la novela histórica. Colabora con revistas como Cambio 16, Cuadernos para el Diálogo, La Aventura de la Historia, Clío, etc. y en programas de radio, además de impartir cursos de creación literaria. Su primera novela, Hijos de Heracles, cuyo tema principal era el nacimiento de la ciudad de Esparta, tuvo gran aceptación por parte de público y crítica.
 

1.- Colaboras en prensa escrita y en el mundo de la radio. ¿En cuál de estos medios de comunicación te encuentras más a gusto?

Teo Palacios.- La verdad es que disfruto con ambos, cada uno ofrece cosas distintas. La prensa escrita te permite meditar más, tomar las cosas con cierta perspectiva. La radio es mucho más informal, más cercana.

2.- Mientras preparo esta entrevista estoy escuchando vuestro programa
Apalabrados
y, precisamente, a una autora que está muy de moda tras su reciente publicación, Dispara, yo ya estoy muerto.

T.P.- Bueno, estrenamos el programa a finales de la temporada pasada y, para nuestra sorpresa, se convirtió en lo más escuchado de la emisora. Esta temporada empezábamos con mucha ilusión, pero también con mucha presión por ese motivo. Por suerte, se ve que ha calado y ya hasta los muy grandes como Julia quiere estar con nosotros. Es un privilegio, la verdad. Además, fue muy amable y muy divertida la entrevista; como a nosotros nos gustan.

3.- Impartes también talleres de narrativa, incluso on-line. ¿Son imprescindibles para aquellos que quieran introducirse en el mundo de la narrativa?

T.P.- No, no tiene por qué ser imprescindible. Pero si eres autor novel pueden ayudarte en muchos aspectos: a usar determinadas técnicas narrativas, saber elegir el mejor narrador para cada historia, usar giros narrativos, crear personajes solventes y un largo etcétera. Suele haber muchos prejuicios contra los talleres de escritura, pero si un músico o un pintor debe formarse, ¿por qué no debería hacerlo también un escritor?

3.- Veo que tienes un gran cariño y respeto hacia los perros.

T.P.- Me encantan los perros, desde que era muy pequeño. Cuando tenía unos cinco años mi madre me llevó a por un Dálmata y entonces empezó mi amor por ellos. De niño pensé en ser veterinario… Luego me quedé en escritor. Aun así tengo el título de peluquero canino y a mis perros los pelo yo mismo.

4.- La predicción del astrólogo es tu última publicación hasta la fecha y veo que está teniendo una buena acogida entre quienes la han leído pues la editorial ya ha lanzado su segunda edición.

T.P.- La acogida de la novela fue estupenda, sí. La segunda edición salió a las pocas semanas y las críticas y opiniones han sido excelentes. Algunos han dicho que es una de las mejores novelas del año y que estaba a la altura de los más grandes. Se ha distribuido ya por México, Colombia, Miami, Venezuela… La verdad es que estoy muy contento de lo bien que está funcionando.

5.- ¿Es la novela histórica el género en el que te sientes más cómodo?

T.P.- Sí, me gusta especialmente. A nivel personal me enriquece, siempre disfruté con la Historia. Eso de descubrir personajes, hechos o marcos históricos casi olvidados es fascinante.

6.- De Hijo de Heracles (el nacimiento de Esparta) damos un salto a los reinos de taifas, a una Al-Ándalus ya desmembrada.  ¿Por qué te has fijado precisamente en estas dos épocas?

T.P.- Porque son periodos poco conocidos pero muy turbulentos, donde diversas civilizaciones vivieron cambios muy profundos. En esos periodos surgen personajes importantes que debido al paso del tiempo terminan siendo olvidados, pero cuyas historias son maravillosas; unas por sorprendentes y legendarias; otras porque lo que hicieron en su momento hoy nos parece increíble por completo. Esas son las historias que me interesan, los personajes que me interesan.

7.- En La predicción del astrólogo nos encontramos con Al-Mutamid, el último rey de la taifa de Sevilla. ¿Qué es lo que te atrajo de este personaje para escribir una novela sobre él?.

T.P.- Al-Mutammid tuvo una vida legendaria. Está considerado uno de los poetas árabes más importantes de la Historia, llevó al reino de Sevilla a su máxima expansión geográfica, de influencia y cultural, se casó con una esclava unos pocos días después de conocerla a la orilla de un río, heredó después de que su padre matara a su hijo primogénito, se enfrentó con el poder de los cristianos y causó la caída de uno de los periodos más importantes de  la península precisamente cuando intentaba evitarlo. Para acabar, murió encarcelado a miles de kilómetros de la ciudad que amaba. Con todo eso, como para dejarlo escapar…

8.- No me extraña el éxito de la novela porque es una historia que nos atrapa, o por lo menos, a mi me atrapó aunque por su número de páginas ya es considerado tocho y hay muchos lectores que les tienen respeto a novelas de este volumen.

T.P.- Es cierto que a algunos lectores les impresionan un poco las novelas demasiado largas, sin embargo, en la novela histórica se está acostumbrado a obras muy amplias. Me vienen a la mente novelas como El Nombre de la Rosa, Shogun, El Médico, Los Pilares de la Tierra… Todas ellas superan con creces las 530 páginas de La Predicción del Astrólogo. Al final, lo que importa es si la historia te ha hecho disfrutar de cada una de ellas. Eso es lo que queda en el lector.

9.- ¿Te ha costado mucho documentarte para darle forma a la novela?

T.P.- La documentación siempre es complicada. A veces porque hay poca información. Otras porque hay demasiada y necesitas elegir qué cosas aparecerán en la novela y cuáles no. Escribir novela histórica es arduo precisamente por el proceso de documentación. En este caso me costó arrancar. Un día, uno de mis hermanos llegó con los volúmenes de Historia de los musulmanes de España, de R.P. Dozy, y a partir de ahí pude empezar a tirar de varios hilos.

10.- Me imagino que muchos lectores te habrán hecho comentarios sobre el final de la novela. ¿Puede ser el culpable del éxito de la misma?

T.P.- Es cierto que el final, el último cuarto de la novela, es lo que más valoran algunos lectores. Se debe a que es la parte más emotiva, narrada además por un personaje en primera persona, en la que se nos cuentan con cierta crudeza las penurias que tiene que pasar. Pero no se valoraría tanto si antes no se conociera todo lo anterior: el modo de vida que dejó atrás, los lujos y los problemas que hubiera vivido de seguir otro camino. Es el colofón perfecto, en mi opinión, para esta historia.

11.- ¿Es verdad que a un autor le cuesta más trabajo perfilar el personaje de una mujer que a una escritora?

T.P.- Pues no lo sé, porque tendría que ser escritor y escritora al mismo tiempo para conocer las diferencias. Si lo fuera, imagino que para las escritoras, en ese caso, tendría la misma dificultad crear personajes masculinos. Supongo que, en realidad, dependerá de la sensibilidad de cada uno y del tipo de personaje. Hay personajes femeninos muy delicados y vulnerables, otros con una fuerza arrolladora, algunos más manipuladores… No veo por qué tiene que ser más difícil crear un hombre o una mujer. En definitiva, es ponerse en la piel de algo que no eres. Y en eso consiste el oficio de escritor.

12.- ¿Escribes a unas horas determinadas o lo haces en función de lo que te permita tu trabajo?

T.P.- José Carlos Somoza dijo una vez una frase con la que estoy absolutamente de acuerdo: “El escritor necesita rutina; si no la tiene, no escribe”. En mi caso es una realidad absoluta. Me siento muy cómodo en especial escribiendo por la tarde-noche y procuro reservarme huecos para escribir en esas horas, aunque tienes que ser flexible. Lo importante es saber qué horario tienes, aunque los lunes escribas de 10- 12, los martes de 18-22 los miércoles de 7-9 etc.


13.- Una vez finalizada la obra, viene la parte más difícil, el que haya una editorial que apueste por ella. Y tal y como están las cosas hoy día me imagino que habrá que llamar a muchas puertas para que admitan el manuscrito.

T.P.- No es fácil, no. Afortunadamente, yo cuento con una gran profesional, Déborah Albardonedo, que cuida de todas esas facetas. Es ella la que tiene que pelear por los derechos de autor, lograr un buen contrato, conseguir el máximo de ejemplares en una primera tirada, que se haga una apuesta fuerte por la obra, que la editorial se comprometa en una campaña publicitaria importante… Me quedo mucho más tranquilo sabiendo que ella cuidará de todos esos aspectos.

De todos modos, hay muchos autores que dicen que es más difícil que nunca publicar. Y no estoy de acuerdo. Hay más editoriales que nunca, y por tanto más posibilidades que nunca. Siempre he pensado que si trabajas y te esfuerzas por escribir una buena historia, que sea atractiva para el lector y esté bien escrita, tarde o temprano encontrarás quien la publique. Otra cosa es que quien lo haga sea Planeta o Random House, que a veces queremos llegar y triunfar, y eso es como que te toque la lotería. El camino es mucho más bonito y aprendes más cuando las cosas hay que trabajarlas desde abajo.


14.- Nos encontramos con una nueva herramienta que ha revolucionado el mercado editorial, como es el libro digital ¿Están condenados a entenderse las editoriales tradicionales y las que editan solo en digital?

T.P.- No. Los que están condenados a entenderse son las editoriales y los lectores. Y más nos vale que todas las partes implicadas pongan de su parte, porque de lo contrario nos encontraremos en un grave problema. Las editoriales, de seguir la cosa como está, tendrán cada vez menos beneficios y muchas cerrarán. Los escritores no tendrán quien edite los libros, de modo que la calidad se resentirá necesariamente en aspectos como la corrección (ya lo está haciendo, de hecho) y el lector sufrirá las consecuencias. Todos tenemos que ser conscientes de que nos encontramos en un momento delicado. Las editoriales tienen que replantearse el modelo de negocio y los lectores tienen que entender que detrás de un libro hay mucho trabajo de muchas personas que deben cobrar por realizar ese trabajo. El “todo gratis” está muy bien, pero las personas que trabajen en fabricar, a todos los niveles, ese producto deben poder cobrar por ello.

15.-  ¿Qué le dirías a un escritor novel que tiene intenciones de ver publicado su primer manuscrito?

T.P.- Que se lo tome con calma. Que revise su libro, que busque agente que lo represente, que contrate una corrección o un informe de lectura, o ambas cosas. Y que no se desanime si no consigue publicarlo. Que escriba otro. Y otro. Y otro más. Y que vaya aprendiendo de todo cuanto lee. Que se forme. Que tenga paciencia. Que escriba a diario.

16.- ¿Cuándo veremos en las librerías una nueva novela de Teo Palacios?

T.P.-Aún no lo sé, aunque es probable que para el año que viene salga mi último trabajo. Estamos trabajando en ello con muchas ganas.

17.- Gracias por concederme esta entrevista para que los lectores sepan un poco más sobre Teo Palacios y sus novelas.

T.P.- Muchas gracias a ti por el cariño y el apoyo. Me alegra que disfrutaras tanto de La Predicción del Astrólogo.

Datos técnicos:

Título: La predicción del astrólogo
Autor: Teo Palacios
Edidtorial: Ediciones B
ISBN: 978-84-666-5240-7
Nº Páginas: 534


Nota: las fotografías fueron tomadas de google imágenes. 






Sunday, October 13, 2013







Retomo esta sección de entrevistas con un autor que nos sorprendió a muchos gratamente por su novela Los hijos del mar: Pedro Feijoo.





PEDRO FEIJOO (Vigo, 1975) es licenciado en Filología Gallega por la Universidad de Santiago de Compostela. A lo largo de los últimos años ha ejercido profesionalmente como músico, llevando a cabo una intensa trayectoria como productor y compositor. Los hijos del mar (Os fillos do mar), su primera novela, fue finalista del prestigioso Premio Xerais de Novela 2011 y está siendo un auténtico fenómeno literario en Galicia, con una gran acogida por parte de crítica y público.


1.- Se suele decir que es muy difícil ser “profeta en su tierra” pero, en este caso, parece que Pedro Feijoo sí lo es. La culpa, “Os Fillos do Mar” (“Los Hijos del Mar”).


Pedro Feijoo.-Bueno, si es verdad que en algún modo se puede hablar de “culpas”, en todo caso esa responsabilidad habrá de recaer sobre los lectores. Ellos son en realidad los artífices de todo este mar de cariño que no he dejado de recibir desde la salida de la novela, tanto en gallego primero como en castellano después.


2.- Y, para redondear el éxito gana la XIX edición del Premio San Clemente en su modalidad de novela editada en lengua gallega, compartiendo podium nada menos que con Pérez-Reverte y su Tango de la vieja guardia y el escritor Petros Márkaris, con Liquidación Final.


P.F.-La verdad es que el San Clemente es uno de los premios más generosos que existen: por un lado te hace el regalo de incorporarte a una de las nóminas de autores más impresionantes que conozco (oye, no está mal eso de poder presumir de compartir cartel con nombres como, por citar unos cuantos, Murakami, Mendoza, Suso de Toro, Vargas Llosa, Saramago, Rivas o Paul Auster!). Pero por el otro (y esto es en realidad para mí lo más importante), es un premio que viene preñado de futuro. No olvidemos que se trata de un reconocimiento otorgado por los lectores del que mañana será nuestro presente literario. Son alumnos de segundo de bachillerato, procedentes de distintos institutos gallegos escogidos en representación de toda la juventud, los que deciden a quien premian cada año. Yo interpreto esto como una especie de declaración de intenciones, un discurso sobre su propio futuro (que es en realidad el nuestro). Y eso, a mi entender, vale muchísimo...


3.- La editorial Espasa llama a tu puerta y te proponen saltar con este título al panorama literario nacional. ¿Qué pensaste en ese momento?


P.F.--Que se habían equivocado de número.


No, es broma... Hombre, por un lado recuerdo que sentí una alegría enorme. ¡Espasa, nada menos! Pero por el otro, el peso de cierta responsabilidad... Que una casa histórica en nuestras letras se decida a escribir tu nombre al lado del suyo, a apostar por el trabajo de un novato como yo, exige cierta altura de miras, de compromiso. Espasa es una institución en la historia de nuestra Literatura, ¡y yo espero seguir manteniéndome a la altura de esa confianza por mucho tiempo!



4.- ¿Es muy complejo el proceso de traducir una novela escrita en gallego para que en castellano no pierda toda su esencia?


P.F.-No, creo que no. De hecho, lo que debe resultar muy difícil es sentarse delante de un texto que no sea el tuyo y reinterpretar en otro idioma qué es lo que habrá querido decir el autor en ese momento... “Pues menudo soy yo, dijo él”. ¿Menudo qué? ¿Menuda lumbrera o menudo cretino? ¿Está siendo irónico o arrogante? No... Yo tenía muy claro que, ante (por ejemplo) un personaje tan cínico, tan cargado de retranca como Simón Varela, no podía ser otro sino yo quien le pusiese voz en castellano. No sólo sabía qué quería decir, sino también cómo lo quería decir. Esto no es difícil (o vamos, a mí no me lo resulta) cuando se trata de intercambiar discursos entre dos idiomas que domino. Ahora bien: si mañana toca traducirlo al chino, entonces ya ahí que lo haga otro, oiga...



5.- Últimamente la presencia de autores gallegos en panorama literario español estaba de capa caída. Parece que, por fin, hay un buen ramillete de escritores gallegos que han despertado el interés de las editoriales españolas y, lo que es mejor, sus novelas gustan a los lectores.


P.F.-Eso parece, y yo quiero pensar que no es casualidad. Espero que se trate de una convergencia de propuestas interesantes, atractivas, y no de una moda pasajera, algo así como lo que ocurrió hace unos años con el boom de autores nórdicos (bueno, ahora que lo pienso, para los españoles nosotros también somos autores “nórdicos”... “Nórdicos y gaiteiros”, para que no se nos confunda nadie). Sería triste que, con todo lo mucho y bueno que tenemos para contarle al mundo, de repente se pusieran de moda los autores, qué sé yo, argentino-eslovacos (por poner un ejemplo), y la gente volviese a olvidarse de nosotros... Aquí queda todavía un país entero por compartir con todo el mundo.



6.- Se ha definido a Los Hijos del Mar como una novela totalmente gallega. El título ya lo dice todo, por ejemplo, y la historia que cuentas en ella encierra mitos y leyendas de nuestra tierra. ¿Tiene parte de su culpa en todo esto Álvaro Cunqueiro?


P.F-Sí, pero me temo que, probablemente, más de la que él mismo hubiese querido atribuirse... El problema es que fuera de Galicia, a Cunqueiro se le identifica tan rápidamente con el espacio legendario, mágico, que en cuanto en una novela gallega asoma algún tipo de asunto “popular” en seguida le atribuimos el cuño “cunqueirano”. Pero ten en cuenta que, viniendo de donde vengo, la cuestión de las leyendas, de las creencias populares, es casi inevitable... En realidad mi intención no era esa: lo que yo pretendí todo el tiempo era hacer lo contrario de lo que algunos de mis coetáneos estaban haciendo. Así, en vez de coger una historia que se pudiera dar en cualquier parte del mundo y ambientarla en Galicia, lo que yo buscaba era coger una historia que solamente se pudiese desarrollar en Galicia, pero narrándola de tal manera que pudiese ser contada, comprendida en cualquier parte del mundo. No se trataba de importar una historia universal a Galicia, sino de exportar una Galicia universal.


7.- ¿Cómo surgió el proyecto de Los Hijos del Mar?


P.F.-Pues un poco como te acabo de contar... Visto el panorama literario del momento, mi mujer y yo comenzamos a hablar de lo que estábamos echando en falta en el escaparate de la librería, de la historia con la que nos gustaría encontrarnos al día siguiente. Yo sabía que, aunque muchos autores me decían que no, aquí en Galicia sí había público para este tipo de historias. Lo siguiente son cuatrocientas y pico páginas y seis ediciones más tarde...


8.- Estamos ante una novela en la que hay una mezcla de ingredientes que la hacen atractiva. ¿Es más fácil llegar al lector con una novela híbrida que con una monotemática?


P.F.-No creo que se trate de eso. Yo valoro mucho más el cómo te diriges al lector... Entiendo la novela como un diálogo de tú a tú con esa otra parte de la parte contratante que es el lector, ni más ni menos. Si el lector detecta que le estás dando una lección, que le estás demostrando lo muuucho que tú sabes y él no, lo más probable es que antes de las cincuenta primeras páginas ya te haya mandado a freír espárragos (que, por cierto, probablemente sea lo que te merecías ya desde la página 2!). Yo prefiero adoptar una postura más... ¿honesta? Siempre lo he dejado claro: no pretendo sentar cátedra en ningún momento, tan sólo hacer que el lector se entretenga conmigo, que se lo pase lo mejor posible. Porque para agobiarnos ya tenemos al ministro de economía, a la de empleo, al de educación, y a tantos y tantos otros que, por desgracia, siempre están de guardia!


9.- Vigo es, sin duda, un personaje más de la novela. Las descripciones que encontramos en Los Hijos del Mar demuestran que eres un enamorado de esta ciudad. ¿Tuviste que documentarte mucho para dárnosla a conocer?


P.F.--Sí, claro. He tenido la suerte de vivir en muchos sitios. Grandes ciudades, campos tranquilos... Pero Vigo siempre es el espacio al que vuelvo, es “mi ciudad”. La quiero mucho, y por ello, con sus virtudes y sus defectos, se merece que la trate con el máximo respeto posible. Y la documentación es parte de ese respeto, claro. Aunque donde el trabajo ha sido en realidad más duro, más complicado, es en lo tocante a la parte de la Batalla de Rande. Resulta increíble comprobar como uno de los episodios más importantes de nuestra historia (no en vano, es ese momento una de las piedras angulares para comprender aspectos determinantes como, entre otras cosas, la presencia de los Borbones aun hoy en el trono de España...) está tan poco estudiado! No me creerías si te hablase de la poquísima documentación existente al respecto...


10.- Hay dos “vigueses” que están muy de moda en nuestra tierra, el inspector Leo Caldas y el arquitecto Simón Varela. Ambos son muy gallegos y ejercen como tales. ¿Puede decirse que ellos representan nuestra forma de ser y actuar?.


P.F.-¡Santo Dios, espero que no! Porque no dudo ni por un momento de las virtudes de Leo Caldas (que las tiene y las cuento por muchas), pero si llegara el día en que Simón se conviertese en nuestro representante... ¡Es que algo habríamos hecho muy mal! ¿Simón Varela representante de nuestra forma de ser y actuar? ¡Madre mía, estamos apañados!


11.-  Se dice que los personajes suelen dar algún que otro dolor de cabeza a sus creadores, ¿Es una leyenda o realmente hay que atarlos en corto para que no te dominen?


P.F.-Caramba, pues he de confesar que mis personajes son bastante “buenos chicos”. Quiero decir, que obedecen bastante bien a las indicaciones que se les había dado. O por lo menos los principales... Digo esto porque, mientras éstos los vas teniendo más claros en tu cabeza a medida que avanzas en el proceso creativo previo a la escritura (ten en cuenta que yo soy de esos autores que planifican mucho cada uno de sus trabajos, a los que les gusta trabajar con una hoja de ruta clara de antemano), otra cosa muy distinta es lo que ocurre con los secundarios. Con aquellos que no tenías tan definidos antes de empezar el viaje... ¡O incluso con aquellos a los que te encuentras haciendo auto-stop entre un capítulo y otro! Esos son los más imprevisibles, los que no sabes qué clase de alegrías te van a dar. Todavía hoy no podría decirte con qué más nos podría sorprender Yago Ray, pero seguro que, de atreverme a aventurar algo, me quedaría corto...


12.- ¿Hay mucho de Pedro Feijoo en Los Hijos del Mar?


P.F.-Creo que, sólo con releer cualquiera de las respuestas anteriores, ya te darás cuenta de que sí, especialmente de ese tal Simón Varela. ¡Para mi desgracia!


13.- ¿Qué autores frecuentas más en tus lecturas?. ¿Hay alguno que haya influido especialmente en tu estilo?


P.F.-Es increíble la cantidad de gente que me ha comentado aquello de que mientras iban leyendo les parecía estar viendo ya la película... O que tal escena les sugería tal canción... Supongo que eso se debe a que, en realidad, yo me considero a mí mismo una especie de “subproducto”, una suerte de fruto descontrolado del reciclaje cultural popular en el que de algún modo vivimos. Creo en la conexión de las formas, no sólo de los distintos géneros sino de las muchas disciplinas posibles. Si tú me preguntas por un autor que haya influido en mi estilo, yo te responderé con un escritor, sí. Pero también con dos directores de cine, con tres músicos, con cuatro guionistas, con infinidad de humoristas y hasta puede que con alguna serie de dibujos animados. Admiro a Mendoza, a Woody Allen, a los Ramones, escribo escuchando a Bach, me parecen increíbles los guiones de Charlie Kaufman, no entiendo ninguna discusión si no es pensando como la habría resuelto Groucho Marx...



            Pero, si he de citar a uno en especial, ése es, sin lugar a dudas, Suso de Toro. Suso no sólo me influyó, tanto a mí como a toda esa generación a la que nos enseñó que otra manera de hacer las cosas, de contarlas, era posible. En mi caso me acogió, me tuteló y guió mis primeros pasos. Y eso es algo por lo que siempre le estaré agradecido.



14.- ¿Hay algún nuevo proyecto que tengas entre manos?. ¿Volveremos a encontrarnos con Simón y Mariña en alguna otra aventura?



P.F.-Pues sí, lo hay. Y aunque de momento dejaremos que Mariña y Simón se tomen un respiro (que bien se lo tienen merecido); en apenas un mes nos econtraremos corriendo desesperadamente de la mano de Aquiles Vega, acompañándolo por toda Galicia en La memoria de la lluvia. Espero que os guste...



15.- Muchas gracias por concederme esta entrevista y espero que sigas dándonos nuevas alegrías con tus novelas como así fue con Los Hijos del Mar.    



P.F.-Las gracias os las tengo que dar yo a vosotros que con tantísimo cariño habéis reseñado las aventuras de Simón y Mariña. Vuestro trabajo es importantísimo para la difusión del nuestro. En un mundo tan saturado en todos los aspectos como éste en el que nos toca vivir, sin vuestro esfuerzo, sin vuestra dedicación, siempre desinteresada y nunca tan bien reconocida como merece, nosotros los autores no tendríamos la presencia que hoy más que nunca necesitamos. Por eso y por todo, mi más sincero agradecimiento, tanto a vosotros como a todos los lectores que confiáis en nuestras propuestas y nos hacéis el más generoso de los regalos posibles: vuestro tiempo. Gracias.

Clicando sobre la imagen podéis leer mi reseña:


Thursday, April 18, 2013



Este pasado martes, día 17 de abril, publicaba en mi blog la reseña de Ginebra para dos, de la escritora madrileña Rebeca Rus. Podéis leer la reseña en este enlace

Hoy vamos a conocer un poco más a Rebeca Rus y aprovechando su profesión, a parte de sus novelas, vamos a conocer un poco del mundo de la publicidad, de la que deriva el "deporte" nacional, e incluso creo que internacional, del zapping, contra quien se enfrenta uno de sus personajes más conocidos, Sabrina. 

Biografía:

Rebeca Rus nació en 1974 en Madrid. Es directora creativa de publicidad y a lo largo de su carrera ha trabajado en grandes campañas, además de recibir importantes premios en el sector. Rebeca conoce todo lo que hay que conocer (y algunas cosas que no deberían conocerse) de la publicidad. Es autora de Sabrina:1-El Mundo:0; Sabrina contra el imperio del zapping; Diez maneras diferentes de ser Laura y Mientras tanto, en Londres...publicadas con gran éxito por Esencia, sello de novela romántica del Grupo Planeta.
En la actualidad es columnista y autora de «Con las manos en el tupper», sección de cocina novelada de la revista Cuore. 
1.- Qué le atrajo para dedicarse de pleno al mundo de la publicidad?


Rebeca Rus.-Como todo en mi vida, no fue precisamente planificado. En realidad yo quería ser periodista pero mi padre, que por aquel entonces trabajaba en los juzgados de Plaza de Castilla en Madrid, le cogió mucha manía a los periodistas que husmeaban por allí a diario y me convenció para que hiciera Derecho. Acabé en Ciencias de la Información, pero me pareció mal estudiar Periodismo. Publicidad y Relaciones Públicas era otra de las ramas de la carrera y esa fue la que elegí.



2.- Por su curriculo veo que es una publicista reconocida y ya ha realizado trabajos para marcas de prestigio como Loeve, Rover o Nivea, casi nada. Pero detrás de todo esto hay un gran esfuerzo.



R.R.-En publicidad se cumple a rajatabla el dicho “si la inspiración viene... que
me pille trabajando”. Detrás de cualquier campaña de publicidad hay muchísimas horas: primero de brainstorming para dar con las ideas (una nunca es suficiente hoy en día), luego con los numerosos cambios y, por último, con la producción final. Cada fase contiene múltiples pasos a su vez y muchas personas que los supervisan. Es una auténtica pesadilla pero, al mismo tiempo, un proceso fascinante.

3.- Sin embargo, como bien dice en el título de una de sus novelas, no es una profesión que tenga un reconocimiento popular. ¿Quizás sea porque en los medios de comunicación –sobre todo en los audiovisuales- nos atiborran con tanto spot?. ¿No deberían de dosificar un poco más los cortes publicitarios?.



R.R.-Desgraciadamente eso es una cosa que no controlamos los creativos publicitarios.



Nosotros sólo somos responsables de las ideas y de la ejecución de las mismas, no de la planificación de las mismas o el uso que les dé el cliente. Efectivamente, la saturación publicitaria es bastante culpable de que mucha gente cambie de canal, pero todavía hay anuncios memorables, anuncios que la gente no se cansa de ver o que les despiertan una sonrisa... Nosotros trabajamos por conseguir eso cada día.

4.-La serie estadounidense Mad Men, nos muestra el día a día en una empresa publicitaria en la década de los sesenta, ¿es fiel reflejo de lo que ocurre en la realidad?.



R.R.-Ojalá. La profesión se ha complicado bastante desde entonces y ya nada queda de ese glamour. Jamás he asistido a una reunión en la que se sirvieran cocktails, como mucho croquetas de la cafetería Mallorca de Madrid. Los procesos también se han enrarecido bastante y los anunciantes ya no consideran a la agencia como un gurú en el que confiar a ciegas. Tienen sus propios departamentos de marketing e investigación y tienen las ideas muy claras.

5.- La actriz Elisabeth Moss encarna en esta serie a Peggy Olson, una secretaria que fue ascendida a creativa por méritos propios pero su trabajo es infravalorado por sus compañeros. ¿Es la publicidad un mundo en el que domina el machismo?. ¿El ambiente frívolo que se refleja en la serie ocurre en la realidad en el mundo de la publicidad?.



R.R.-Cuando yo comencé hace quince años a trabajar en un departamento creativo era la única mujer copy. Había diseñadoras pero ninguna que se dedicara a redactar los anuncios. En resumen: tuve todas las papeletas para que me hicieran responsables de todas las cuentas “femeninas” de la agencia como las cremas, el maquillaje, etc. No fue hasta años después que tuve la oportunidad de trabajar con una cuenta de coches, que un director creativo confió en mí para algo que no fuera un producto exclusivo para mujeres. Y respecto a la presencia femenina en los puestos de dirección... se empiezan a ver mujeres, pero es muy duro llegar hasta allí.

6.- En lenguaje coloquial utilizamos algunas marcas para referirnos a algún producto determinado aunque no sea de esa marca. ¿«Tienes un Kleenex?». Explíquenos que es la notoriedad de marca.



R.R.-Probablemente sea el objetivo más buscado no sólo con cada acción publicitaria, sino con el conjunto de un plan de marketing a medio y largo plazo. Consiste en la capacidad del consumidor para recordar o reconocer la marca, hacerla suya propia y distinguirla de los demás. En algunos casos, la notoriedad de la marca es tal que canibaliza su sector entero. Es lo que pasa con Kleenex o con Donuts. Conseguir algo así requiere trabajar años y años con diferentes apoyos publicitarios para conseguir incidir en el aprendizaje y en la memoria de los consumidores.

7.- La calidad de los anuncios publicitarios parece que ha descendido un tanto desde hace algunos años. Hay marcas que ofrecían sus productos mediante anuncios atractivos y el público se quedaba con alguna coletilla de los mismos. Ahora parece que ya no pasa tanto. Me imagino que parte de la culpa la tendrán los recortes que, a causa de la crisis galopante que padecemos, hacen las empresas para promocionar sus productos.



R.R.-Yo creo que se trata no sólo de una crisis de ideas sino... de miedo puro y
duro. Cuando las cosas van mal la gente tiene miedo de arriesgar y prefieren ir a lo seguro.



Hacer anuncios atractivos equivale a hacer anuncios diferentes, a hacer anuncios que arriesgan, en definitiva. Una buena idea no tiene por qué equivaler a una producción carísima. Hay cientos, miles de ejemplos de anuncios que funcionan bien con una producción básica.

8- ¿Qué le motiva a Rebeca Rus el dedicarse a escribir y más concretamente novelas que se conocen con el término de chik-lit?.

R.R.-El aburrimiento. Durante seis meses trabajé en una agencia de publicidad que había sido comprada por una multinacional para desmantelarla. Todos los empleados teníamos que acudir a diario a nuestros puestos de trabajo, a pesar de que no había nada que hacer. En esos momentos, hasta internet se te queda pequeño... No recuerdo exactamente cómo. Sólo sé que un buen día, mientras mis compañeros jugaban al fútbol ala en mi despacho, abrí un documento y me puse a escribir. Debía tener mucho guardado porque no paré de escribir en meses. Fue mi pareja quien me avisó de que estaba escribiendo una novela. Hasta el momento no tenía ni idea de lo que estaba haciendo.

9- Se dice que la novela chik-lit está pensada para la mujer. ¿Se está empezando a hacer sexismo en Literatura?.

R.R.-Quizá esa es la principal razón por la que me molesta la etiqueta. Creo que el literatura que yo escribo puede leerla perfectamente un hombre y disfrutarla por igual. De hecho, hay escritores, Nick Hornby, por poner un ejemplo, que escriben un tipo de literatura que, si no fuera porque es un hombre, se clasificaría inmediatamente en chicklit.


Yo soy una fanática de la comedia romántica y me gusta muchísimo. Por eso no creo que sea un género exclusivo para las mujeres sino que el gran público la puede disfrutar. Me gusta la chick lit, pero para todos.

10- ¿Hay alguna autora de chik-lit que influya en su estilo literario?

R.R.-Para mí la reina indiscutible del género es Marian Keyes. Sus tramas son dramáticas, sus heroínas auténticas perdedoras y su sentido del humor escribiendo..., uff, una meta a la que llegar algún día. Por cierto, ella también odia la etiqueta de chicklit.

11- Sabrina es un personaje del que ya tiene dos novelas escritas. ¿Hay preparada alguna entrega más sobre esta protagonista o es Secreto de Estado?

R.R.-Me gustaría escribir una tercera parte, pero siempre aparecen otros proyectos, otras ideas que se apoderan del poco tiempo libre que tengo. Sé que las fans lo piden, me lo piden, pero necesito liberarme un poco para dejarme poseer de nuevo por el espíritu de Sabrina. Cuando lo escribí, apenas había abrazado la maternidad y aún tenía fresca aquella época de mi juventud en la que era una loca creativa.

12-  De Madrid a Londres y después a Ginebra. ¿En su profesión se requiere mucho desplazamiento dentro y fuera del país?.

R.R.-Depende de tu suerte y del morro que tengas. Yo he tenido la suerte de viajar a Amsterdam, a Frankfurt con clientes como Apple o Nivea y lo he disfrutado muchísimo. Entonces no tenía ataduras y me encantaba apuntarme a un bombardeo.

Mi pareja, publicitario también de profesión, viaja bastante, a veces a sitios a los que normalmente no irías de vacaciones y siento cierta envidia porque yo ahora he elegido tranquilizarme un poco.


13- Gracias por concederme esta entrevista y por hacernos soltar unas risas con las alocadas aventuras de sus personajes, que nos falta hace tal y como está el patio.

Muchísimas gracias a ti, espero que te hayan interesado mis respuestas.

Y dejamos ya a Rebeca Rus para que firme los ejemplares de sus novelas pues la cola se está haciendo larga y no vaya a ser que se forme una algarabía pero, antes de irme, aprovecho para que me firme su última novela publicada, hasta la fecha, que me la dedicó con mucho cariño. (Esta es una imagen que queda para la posteridad).

Nota: La publicidad que véis en esta entrevista es cedida por su autora así como la fotografía que encabeza la misma. La fotografía que acompaña a la pregunta nº 5 corresponde a la actriz Elizabeth Moss, ("Peggy" Olson en la serie Mad Men). Esta fotografía es tomada de Wikipedia.



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